Estrellas Michelin… ¡Qué putada!

Por el

Estrella Michelin Edición 2020

Hoy en Sevilla se anunciarán las Estrellas Michelin de la edición de 2020. La Guía lleva ya 110 años provocando y con razón. El tener una, dos o tres Estrellas puede ser una bendición o, con perdón, ‘una putada’ ¿por qué? Analicémoslo, ¿para que sirven las Estrellas?

1- Para conseguir destacar un restaurante por encima de otro. Hay mucha gente (entre los que me incluyo) que viaja para comer en los mejores restaurantes del mundo y esto asegura a los restauradores dos cosas: comensales nuevos y, casi casi seguro, llenar por las noches. Porque, no nos engañemos, en nuestro país lo de ir a un Michelin al mediodía pues casi que no.

2-Para que un equipo (cocina y sala) se sientan orgullosos de un trabajo bien hecho

3-Por la fama. Cuando un restaurante consigue una Estrella, el chef (generalmente) suelen no solo ser portada de todos los medios de comunicación sino que también tendrá un gran interés para las marcas que los buscarán para contratarlos como imagen de sus nuevas campañas de marketing y publicidad. Todo esto supone un sobresueldo y una popularidad ¡muyyy apetecibles! Porque, aunque no os lo creáis, es muy difícil que un restaurante pueda vivir holgadamente de la alta cocina: los gastos de personal, de materia prima, la inversión en decoración, vajillas, bodega, etc. son descomunales.

4. Por retos personales: ese gusanillo interno del ser humano de ‘siempre quiero más’

 

Pero también… El tener una Estrella puede suponer:

 

5. Una faena... me explico: si se entrega la Estrella a un restaurante que no ha llegado a su punto de madurez puede ocurrirle que no sepa gestionar el éxito y que, con el tiempo, acabe cerrando (no hace falta pensar mucho para recordar algunos casos de los últimos dos años…)

6- Enlazando con el punto 1, si no llenas al mediodía significa que la gran inversión que has hecho en tu local para conseguir gustar a los misteriosos inspectores de la Guía Michelin, puede convertirse en una soga donde ahorcarse por no poder pagar facturas.

7-Hay que estar preparado para no solo echar las 16 horas diarias (mínimas) en el restaurante, sino también para comenzar a viajar de un lado para otro con un saco de invenciones: platos nuevos, técnicas y florituras que más tarde lucirán en los escenarios de todos los festivales, congresos y encuentros gastronómicos que se organizan tanto dentro como fuera de España a los que a buen seguro estará invitado el chef de turno y no se podrá decir ‘que NO’.

8- Puede ocurrir que ese viejo refrán chino que dice ‘No desees algo con mucha intensidad porque puede que se cumpla” se haga realidad y cuando un cocinero lucha y lucha por conseguir el máximo galardón y al final lo alcanza entonces llega ese vacío asfixiante y esa pregunta horrible de ¿y todo esto, para qué?

9- No nos engañemos, las Estrellas provocan piques. Así que, el que te den alguna de las Estrellas también llevar a crear esos celos, envidias y otros males típicos del ser humano. Entonces, encontrarse en el ‘ojo del huracán’ donde todos opinan, juzgan y critica. Hay que prepararse para escuchar  ¿y éste de verdad que se la merece?

10- A partir del momento de tener una Estrella las exigencias se multiplican y ya cualquier plato o acción que haga el chef y el restaurante ‘estrellado’ estará en boca de una voraz crítica.

 

Otras reflexiones…

11- Algunos chef, como Dani García, una vez que han conseguido el máximo galardón deciden cerrar el restaurante por varias razones que de una u otra manera suelen coincidir con todos los chefs que anteriormente han hecho lo mismo: tras haber conseguido el objetivo profesional comienzan las verdaderas ganas de vivir, de ser padre, esposo, amigo… ya sabéis esto últimamente está muy en boga de cocineros y políticos. Obviamente con el consecuente ¡rebote de los artífices de la Guía!

12- Han sido muchos los cocineros que cuando han sabido que la Guía quería otorgarles alguna Estrella la han rechazo por quitarse ataduras o por no tener ningún interés en semejante galardón.

13- A buen seguro, un año más, las mujeres estaremos por debajo de los ‘prestigiosos y respetados’ CHEF de este país. Por ahora, y no cambiará, tan solo un restaurante capitaneado por una mujer tiene las tres Estrellas y es Arzak. ¡Cuánto nos queda por guerrear!

14- Lo de siempre: ¿Cuántos restaurantes hay en nuestro país que bien merecerían una Estrella pero por no entrar en los roles establecidos por la Guía jamás conseguirán semejante galardón?

 

 

Faltan algunas horas para saber el resultado de la ‘lista roja’ pero cuando uno se codea con los compañeros de profesión se entera de todo, esos rumores que no suelen fallar. Así, sabemos que en España va a haber un nuevo tres estrellas y ése estará en el Norte (no lo vamos a anunciar porque le quitaría todo el protagonismo a los Michelines). También estamos seguros que por fin, creemos, hay una estupenda cocinera en la zona de Levante a la que le dará su merecida desde hace años Estrella (a ver), se rumorea que Madrid también tendrá su tercera Estrella pero según los últimos ‘cotilleos’ parece que no, que esta baza se la guarda La Michelin para el año que viene.

Según ha publicado nuestro compañero Carlos Cano de La Ser: “Canarias tendrá su primera Estrella. 23 restaurantes conseguirá su primera Estrella y seis de los ya ‘estrellados’ conseguirán su segundo galardón”

Seamos ‘michelistas’ o no, lo cierto es que, año tras año, la lista roja se convertirá en noticia, y correremos a nuestra librería para comprar la última edición y organizaremos nuestras vacaciones siempre atentos a cuáles son los Estrella Michelin Edición 2020 de la zona. Así somos, así estamos: dejándonos provocar.

 

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