Churro de cocido

Por el

500gr de garbanzos

1 zanahoria

1 nabo

1 patata

Morcilla de cebolla

Chorizo

½ pollo

0.2 kg Gallina

0.2 kg Morcillo

2 Huesos de caña Codillo de Jamón

 

PARA LOS CHURROS:

 

Restos del cocido de garbanzos y la carne menos la morcilla.

Harina fuerte

Levadura química

Aceite para freír Oliva Suave

Con medio kilo de vaca

y diez céntimos de hueso,

un cuarterón de tocino,

un buen chorizo extremeño

y garbanzos arrugados

que ensanchan en el puchero,

sale de mi casa un cocido

que nos chupamos los dedos.

Cuando llega la matanza

se compra hocico de puerco

y echo un cuarto de gallina

si hay en casa algún enfermo.

Solemos tomar la sopa,

arroz, sémola o fideos;

si es de pan, con hierbabuena,

los macarrones con queso.

José Fernández Bremón

Los garbanzos, la legumbre española más universal, necesitan poca agua para su cultivo, una bendición en las zonas de secano. Se pueden preparar en docenas de guisos diferentes, transformarlos en puré o tostarlos enteros, pero el cocido, es sabido, es un plato que se extiende por muchos lugares de España, siendo el cocido madrileño, uno de los más famosos, o el que ha obtenido mayor difusión.

No son pocos los que creen que el cocido de la capital proviende de variables y adaptaciones de cocidos provincianos. 

 

En A Punto te mostramos una versión de cocido hecho churro, apegados a una adaptación un tanto innovadora: 

Trituramos los garbanzos y la carne calientes.

Añadimos harina y un poco de levadura química y mezclamos bien. Debe quedar una pasta densa.

Esa pasta se mete en una manga y se hacen bastones de churro con la punta estrellada. Se pueden hacer al instante o poner a congelar.

Freír en abundante aceite a 150º.

Triturar la morcilla con el caldo del cocido para conseguir una cremita ligera que simule un chocolate.

 

Esta y otras recetas, puedes realizarla en nuestro

Curso de cocina madrileña innovada