Quiche Lorraine

Por el

Para 6 -8 personas

250 g de harina refinada o sin refinar

¼ de cucharada de sal

100 g de mantequilla

1 yema de huevo

100-120 ml de agua

175 g de panceta ahumada (beicon), o jamón en láminas, y en trozos

3 huevos grandes o 4 medianos

Sal, pimienta

1 pizca de nuez moscada

250 ml de nata

50 g de queso gruyer o emmental rallado (opcional)

Esta es la clásica quiche, el pastel de Lorena o Quiche Lorraine. Esta receta, originaria de la región francesa de Lorena,  se ha extendido por el mundo y apareció por primera vez referenciada en libros de cocina desde hace 400 años. Dicen que la idea surgió por el excedente de mantequilla y nata existente en esta zona rica en ganadería. Al compaginarlas con una masa hecha con harina, se creaba un pastel salado muy suave, con un alto contenido en proteínas y muy energético. El añadido del queso y la panceta vino mucho después.

Actualmente la quiche puede ser elaborada con varias combinaciones y rellenos, sin embargo, os compartimos una versión cercana a la original.


Elaboración de la Quiche Lorraine:

Para la masa quebrada, mezclar la harina con la sal en un cuenco. En el hoyo colocar la mantequilla blanda y la yema. Amasar con la punta de los dedos o con una espátula, desde el centro, para ir incorporando toda la harina. Añadir agua fría según se vaya necesitando para conseguir una masa ligera, sin amasar mucho para que no haga liga. Extenderla con el rodillo en un círculo de aproximadamente 30 centímetros y forrar un molde de tarta de 24-26 cm de diámetro, desmontable o de porcelana, bien engrasado con mantequilla.

Pinchar el fondo en varios lugares con un tenedor y dejar reposar en el frío una media hora, o en el congelador.

Encender el horno a 175 ºC para que se caliente mientras reposa la masa.

Colocar en el fondo de la tarta la panceta o el jamón bien repartido y el queso rallado. Batir los huevos con un poco de sal (la cantidad depende del grado de salazón de la panceta o el jamón y del queso), pimienta y nuez moscada.

Añadir la nata, probar de sal y verter esta mezcla, repartiéndola bien, sobre el molde de pasta ya relleno. Introducir en el horno ya caliente durante unos 25-30 minutos o hasta que esté dorado y bien cuajado.

Servir la quiche templada, desmoldada y en una fuente, si el molde usado es desmontable, o en el propio molde si es de porcelana o de vidrio refractario.

 

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