Cuando el palillo se sentó a la mesa

Cuenta la leyenda que el uso de los palillos agudiza la inteligencia, nos hace más sensibles y más ágiles, por lo tanto potencia nuestra capacidad de coordinación. ¿Qué es lo que tienen dos simples palillos de bambú para haber revolucionado la mesa gastronómica?

Desde que el hombre descubrió el fuego la vida le dio un vuelco de 180º . De repente se dio cuenta que su cocina mejoraba, se llenaba de sabor, de aroma y de una textura diferente. Pero también descubrió que si tocaba la llama se abrasaba los dedos. Así fue cómo se le ocurrió coger dos palillos y utilizarlos como las primeras pinzas para sacar la carne del fuego. Aquel primer invento fue el impulsor de los primeros palillos de la historia. ¡O eso se cuenta!

Y parece ser que el invento de usar palos para manipular la comida fue evolucionando hasta que el hombre dijo: «Vaya, ¿y si esto lo usamos también para comer?»

La primera vez que se puso un palillo de bambú a la mesa fue durante la época de la dinastía Shang (1766-1046 a.C.). Desde entonces hasta hoy hay más de 100 variedades diferentes: de ébano, de cobre rojo, de marfil, de acero… Se hacen los palillos con decoraciones de animales, florales, iconografías tradicionales… E incluso, el palillo de ayer, el de bambú, fue el propulsor de las pinzas que El Bulli trasladó a la mesa para que el comensal se pudiera servir y comer.

Sin duda, nos parece uno de los inventos más bonitos de nuestra alacena y, aunque aparentemente es fácil de usar, hay cosas que se deben saber sobre su uso, costumbres, historias y anecdotarios:

  1. Ni se os ocurra golpear los palillos contra un vaso, una taza, encima de la mesa… ni siquiera os dé por batir los palillos al aire como si estuvierais dirigiendo los vientos. Si hacemos esto estaremos diciéndole a nuestro anfitrión que espabile con la comida… vamos que muy educado no es.
  2. Cuando pongamos los palillos en la mesa tener en cuenta que siempre tienen que estar en paralelo nunca cruzados. Y tener en cuenta que cuando hayáis terminado de comer no está bien visto que dejemos los palillos sobre el plato o cuenco.
  3. Lo de pinchar los palillos en el arroz o en un trozo de carne ¡ni hablar! Si lo hacemos estaremos recordando el rito mortuorio de dar de comer a los muertos. Así que … dejémoslo para otro momento
  4. Y eso de utilizar los palillos para rebuscar en el plato principal lo que más nos gusta, picoteando de aquí y de allá a capricho… pues tampoco. Porque en teoría todo lo que se pone en el plato está perfectamente comible así que no quedemos mal con el cocinero que seguramente te odiará profundamente en el momento que te vea hacerlo.
  5. ¿Y lo de cortar el alimento con el palillo? ¡Olvidate! La cocina china se prepara y dispone en mesa en pequeños trozos para que el comensal pueda disfrutar de la cocina poco a poco, trozo a trozo. Si lo usamos de cuchillo nos tacharán de maleducados.
  6. Ojo con los palillos de metal… tan de moda ahora. ¿sabéis que en el Palacio Imperial de China comenzaron a usarse esos palillos porque así podían detectar el veneno en las comidas reales?
  7. Es curioso pero se dice que la invención del palillo como utensilio para comer ha contribuido a la consolidación y la divulgación de la inteligencia del pueblo chino. Están considerados como un objeto de fortuna y buena suerte. Como un utensilio que está presente en el sentir de la cultura china desde que nacen hasta que mueren.

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