Umami eres tú

Umami eres tú

Yo no sé qué pasa… o quizá sí. Lo cierto es que esta bolita del mundo se mueve por modas: un día fueron los restaurantes de hotel, otro los restaurantes minimalistas de cocina asiática, más tarde los excelentes cocineros que hace cocina nueva dentro de grandes candenas, ¿y qué decir de las gastro-tabernas?… ay!!

Modas, nos movemos por modas. Y así vivimos. Lo último: Umami.

Te pregunto, ¿qué es el Umami para ti?

No, no esperes a que yo conteste a esa pregunta porque supondría meterme en un berenjenal del que no sé si podría salir. Pero me interesa saber que te sugiere una palabra como Umami. Tan vocálica ella. Tan de aperturas inmensas y sonidos que se cierran en su último suspiro -Sé que solo en esto me pueden entender los filólogos- Pero ahí ésta, intentando robar unas cuantas páginas a los magazines de mujer y hombre, a las revistas de tendencias… Dime, el término UMAMI -Y lo escribo con mayúsculas- ¿te evoca algún olor? ¿te lleva a sumergirte en alguna textura?

Umami. A mí se me ocurrió decir un día, esos días en los que dices más de lo que tu religión te permite, “Umami, Umami eres tú”…

Aquí estoy, en A Punto. Esnifando estos días post-lluvias amazónicas sobre una ciudad de asfalto gris. Aguantando el tipo frente a una melodía de Agnès Jaoui, intentando rescatar del recuerdo de alguien que te contó de una mujer que hace con su voz un oleaje de Caribe. Quizá allí bucée el Umami, ¿quién sabe?

Espero esas otras voces, que son las vuestras. Navegando entre mareas de Umami.

Feliz Viaje.  Sara Cucala

2 comentarios en “Umami eres túAñade el tuyo →

  1. a mi me suena que tiene que ver con una sustancia quimica que usan en los restaurantes chinos. Sé que le quita el encanto, pero todo tiene su explicación cientifica

Deja un comentario